jueves, 18 de octubre de 2012

Recontextualizacion


 

La contextualización consiste en explorar a través de preguntas abiertas, las circunstancias en que una secuencia de hechos se produjeron. El relato de las partes acerca de esos hechos contiene un significado atribuido subjetivamente por aquellas. La pregunta del mediador no hace más que equilibrar los posibles desbalances de poder entre las partes y colabora con el proceso de transición del afianzamiento en la posición hacia los verdaderos intereses o necesidades subyacentes. El mediador, al detectar el contexto que emana del relato de las partes  y en función de ese significado atribuido por éstas, procede a la utilización subsiguiente de otra herramienta comunicacional: la recontextualización, reencuadre o replanteo. A través de la formulación de una pregunta circular o hipotética genera un contexto nuevo para el significado atribuido por la parte, a ese hecho determinado. Esto conduce a la adjudicación de nuevos significados que facilitaran el proceso de cambio en la percepción del conflicto. 

Durante el proceso de mediación, considero diferentes momentos de intervención del mediador con fines contextualizadores y recontextualizadores:

  • En la comprensión de la perspectiva de las partes, una vez expuesto el parafraseo, el mediador puede formular preguntas de contextualización (por encuadre preliminar), con el fin de obtener una mejor noción acerca del contexto en base al cual la parte relata los hechos.
Med: “¿Usted que quiere decir cuando afirma que no le gusta la actitud que el papá está teniendo con los chicos?”
Mamá: “no me gusta porque siempre llega tarde para llevárselos. Eso los pone ansiosos a los chicos y a mí me complica el día”.
Aquí el mediador al formular la pregunta abierta, moviliza a la mamá a que ésta brinde detalles acerca de esa “actitud del papá”. La respuesta llevará al mediador a comprender mejor el contexto en el cual la mujer expresa su descontento.
 
  • En la redefinición del problema, el mediador procede a la exploración de intereses y necesidades. Investiga acerca de las cuestiones que para la parte son importantes y utiliza preguntas abiertas con el fin de obtener mayor información acerca del contexto. Estas preguntas “ya están” en la mente de la parte. Son formuladas con “cuando”, “como”, “cuanto”, lo que deriva en respuestas mas elaboradas. En el siguiente paso formula la pregunta de reencuadre a través de una pregunta circular o una hipotética. De esta manera la parte se ve movilizada a responder en función de ese nuevo contexto contenido en la pregunta, y el resultado derivará, muy probablemente, en la revelación de los intereses o necesidades de la parte.
Med: “¿Cómo planearía Usted el tiempo que los chicos comparten con su papá?”
Mamá: “yo necesito que él cumpla con los horarios, y si no puede, que venga menos veces por semana, así no me complica tanto la vida y la de mis hijos”

Con la pregunta abierta se exploran las necesidades de la mamá, conociendo mejor el contexto que ella plantea.

Med: “suponiendo que el papá pase a buscar a los chicos en un horario aceptable desde dentro de dos meses que es cuando él afirma que va a comenzar con su nuevo trabajo con facilidades horarias, cómo proyectaría el tiempo de los chicos con su padre?”
Mamá: “bueno, en ese caso, yo estaría dispuesta a respetar la cantidad actual de días en que el padre se lleva a los chicos, pero tenemos que ver qué hacer en estos dos meses”

Con la pregunta circular se construye un nuevo contexto en el cual se moviliza a la mujer a percibir el conflicto desde otra situación hipotética. A esta altura, habiéndose examinado los intereses y necesidades de ambas partes (aparte los del papá, que no incluí yo en este punto, sólo los de la mamá a modo de ejemplo) el mediador puede proceder al punto que sigue.

  • Una vez revelados esas necesidades de ambas partes, el mediador plantea el reencuadre del conflicto, formulando una pregunta circular que incluya la posibilidad de satisfacer la combinación de las necesidades de ambas partes. Esta pregunta de recontextualización es fundamental ya que su respuesta consiste en la generación de opciones a través de la aplicación de la técnica del brainstorming y la posible llegada a un acuerdo, previa evaluación y selección de opciones en función de la aplicación de criterios objetivos y subjetivos.

Med: “¿papá y mamá, si tienen en cuenta la necesidad del papá de ver a sus hijos y de la mamá de ser respetada en los horarios en que él se los lleva, qué opciones se le ocurren a ustedes que satisfagan las necesidades de ambos?”

Se desarrolla el brainstorming, seleccionan y evalúan opciones, analizándolas según criterios objetivos y subjetivos y llegan a un acuerdo de partes: en estos dos meses la frecuencia semanal del compartir del papá con los chicos será de sólo dos días (miércoles y sábado de por medio) con horario de retiro de 18.00 hs. y 12.00 hs. respectivamente, y a partir del tercer mes (nuevo trabajo del papá) será de 4 días (lunes, miércoles, sábado y domingo de por medio) con horario de retiro de 16.00 hs. (lun, mie) y 10.00 hs. (sab, dom). Satisfechos el papá con el tiempo compartido con sus hijos y la mamá por los horarios incómodos pero frecuencia reducida los dos 1º meses y el aumento de frecuencia pero respeto por los nuevos horarios a partir del 3º mes.

Considero muy significativo el aporte de esta herramienta en el abordaje de conflictos familiares. Si tenemos en cuenta la carga emocional negativa que atraviesa la totalidad del sistema familiar con efectos nocivos principalmente en los niños a raíz de un divorcio como también la influencia de la historia, valores y mandatos propios de la singularidad de cada familia, provocan la emergencia de conflictos que trascienden la conyugalidad y afectan a todo el sistema familiar. Dichos conflictos muy probablemente escalen con el tiempo si no son apropiadamente abordados en mediación. Se suma a esta situación la influencia de la percepción subjetiva del conflicto, lo cual conduce a la disolución del marco de referencia común a toda la familia y a la construcción propia del contexto, por cada una de las partes en disputa. Descifrar esos contextos y replantear uno nuevo, común a todas las partes, es la tarea recontextualizadora del mediador. Así, la familia post-divorcio podrá recuperar su funcionamiento en base a un nuevo formato caracterizado por la igualdad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario